Cooking D.I.Y.
07 de enero de 2013

Ingredientes

(Para 2):

— 2 cebollas

— 4 dientes de ajo

— 2 choricitos de unos 50 gramos cada uno

— 1/2 cucharada pequeña de pimentón dulce

— 3 rebanadas de pan de miga densa del día anterior

— 5 cucharadas grandes de queso rallado

— 1 pastilla de caldo

— Sal y pimienta

— Aceite de oliva virgen extra

 

Sopa fusión = emergencia

¿Tienen hambre? Estupendo, yo vengo más activo que nunca. En estas vacaciones, he comido, bebido, reído, salido, entrado, conducido, engordado y hasta cocinado. Se sorprenderían si supieran cuantísima energía hay contenida en una lata de foie. Así cualquiera, pensará más de uno. Pues sí, no seré yo quien lo niegue. A pesar de que muchos de ustedes habrán llegado aquí con la esperanza de ver una receta desengrasante, me he tomado la libertad de alargar un poco más la ingesta de comidas contundentes y presentarles una sopa que les entone el cuerpo. Sin duda, nace de la necesidad, ya que tenía que darle matarile al estupendo chorizo casero que Ana, mi compañera de piso, trajo de Galicia. Por otro lado, algunos conocen nuestra afición por la fusión de platos extranjeros con ingredientes patrios. La idea de esta receta no es esa exactamente, pero se le asemeja bastante. ¿De qué va la cosa? De mezclar una sopa de ajo con una sopa de cebolla. Como el que junta a Django Reinhardt con Paco de Lucía. De nuevo, sí, no seré yo quien lo niegue. El que dijo eso de que “en la mezcla está el demonio” no tenía ni pajolera idea.

Se me olvidó comentarles la semana pasada que, hará cosa de un año —en torno al 3 o el 4 de enero de 2012—, comenzamos con esta nueva interfaz, así que soplamos la primera vela. Por otro lado, ayer tuvieron a bien nombrarnos en el informativo de TV3, por lo que soplamos la segunda. Como soy más de Papá Noel que de los Reyes Magos y estos me han traído el regalo en cuestión, soplamos la tercera. Son majos, los amigos.

1 – Pelamos el chorizo, lo cortamos en rodajas de un centímetro de grosor y las añadimos a una olla calentada a fuego medio-fuerte sin ninguna grasa, ya que el propio chorizo soltará la suya. Lo mareamos un par de minutos o tres y lo retiramos.

2 – Agregamos a esa grasa tres ajos laminados y dos cebollas cortadas en tiras. Salpimentamos y lo dejamos rehogarse a fuego medio unos 10-15 minutos.

3 – Añadimos unas gotas de aceite de oliva en el fondo de la olla y sofreímos el pimentón en él unos segundos. Removemos bien para que no se queme, agregamos la pastilla de caldo, devolvemos el chorizo y mojamos con dos vasos y medio de agua. Una vez que levante el hervor, tapamos la olla y dejamos cocer a fuego suave alrededor de 45 minutos.

4 – Tostamos el pan y lo untamos con un diente de ajo pelado. Reservamos.

5 – Precalentamos el horno a máxima potencia con calor solamente arriba.

6 – En caso de que la olla sea apta para el horno, seguimos en ella. En caso contrario, pasamos la sopa a un recipiente que resista el calor. Tapamos la sopa con las rebanadas de pan tostado, cubrimos con un poco de queso rallado y horneamos 15 minutos o hasta que el queso se haya gratinado.

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