Cooking D.I.Y.
07 de noviembre de 2012

Ingredientes

(Para 4):
— 2 huevos
— 1 vaso de leche
— 125 g de mató
— 250 g de panettone viejo
— 3 cucharadas grandes de azúcar

 

Semipudding de aprovechamiento

Hará algo así como dos semanas, se me metió en la cabeza torrijar un panettone. Sé que es un verbo que suena fatal, pero creo que no existe ninguno que exprese la acción de convertir un pan o bollo en torrija, por lo que tendremos que conformarnos con ese palabro. Llevaba un tiempo con la idea, decía, cuando por fin me atreví a comprar uno en el supermercado. Nothing fancy, como dicen los británicos. Apenas me costó 2 euros y pico, aunque me ha sacado de más de un apuro a la hora de desayunar. Supongo que habrá alguna que otra tienda en la que vendan uno de más calidad, pero no sé muy bien dónde buscar y, para el caso, este me hizo el apaño. La cosa es que me di cuenta de que me iba a ser casi imposible hacer torrijas con él, ya que absorbe muchísimo líquido y, por si fuera poco, pierde la textura con bastante facilidad, incluso después de una semana en el armario. Como no quería tirarlo y, aparte, seguía con el empeño de sacar un poco de petróleo de él, me lancé a experimentar con el pastel de panettone que publicó Mikel Iturriaga hace algún tiempo en su blog. No obstante, he prescindido de la nata y le he añadido mató. Además, he montado las claras, ya que quería una especie de mezcla entre pudding y soufflé. Supongo que he ido dando pasos de ciego, porque esto de hacer dulces es un auténtico calvario para mí. De todas maneras, estoy muy contento con el resultado. Se pueden diferenciar tres capas: la superior, tostadita y fina; la intermedia, formada por el mató; y la inferior, que no es más que el panettone bien empapado de la mezcla de huevos con leche y azúcar. Espero que pequeños éxitos como este me animen a seguir probando en el futuro. Hasta entonces, no lo olvidéis: reduce, reuse, recycle.

1 – Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 200º C.

2 – Separamos las yemas de las claras. Añadimos una pizca de sal a estas últimas y las montamos a punto de nieve.

3 – Mezclamos las yemas con el azúcar, una pizca de sal, el mató y la leche. Cuando tengamos una mezcla homogénea, lo añadimos poco a poco a las claras montadas y lo integramos con movimientos envolventes (en círculos de abajo arriba).

4 – Cortamos el panettone en cuñas de 1 cm de grosor y las disponemos en el fondo del molde. Es mejor usar uno con forma rectangular para obtener un pudding un poco más alto. A continuación, vertemos con cuidado la mezcla líquida y lo metemos en el horno. Bajamos la temperatura a 180º C y lo dejamos hornearse durante unos 40 minutos.

5 – Si vemos que a mitad de cocción se tuesta en exceso por arriba, podemos poner un poco de papel de aluminio para evitar que se nos chamusque.

6 – Apagamos el horno, abrimos la puerta y dejamos el pudding dentro durante 10 o 15 minutos más. Después, lo sacamos y lo dejamos templar. A partir de aquí, que Dios nos pille confesaos.

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