Cooking D.I.Y.
28 de octubre de 2013

Ingredientes

(Para 2):

— 200 g de arroz carnaroli

— 40 g de tomates secos

— 70 g de queso curado de oveja

— 4 ramas de romero

— 40 ml de vino blanco

— 2 dientes de ajo

— 1 litro de caldo

— Aceite de oliva virgen extra

 

Risotto di pomodorini secchi e rosmarino

 

No es un baile indio con los brazos en forma de cruz —supongo que es la manera que tienen de representar un águila volando—. Tampoco es el sacrificio de una cabra para aplacar a los dioses con el humo que desprende al calor de la hoguera y, ya de paso, a nuestros estómagos con la carne, no merecedora de tal honor. Se podría decir que no forma parte de un religión monoteísta mayoritaria cuya sede es un estado propio en el que pasan todo tipo de lindezas. Es, simplemente, un plato cuyo nombre, cargado de pomposidad italiana —y no hace falta decir más—, esconde chicha de la buena: tomates secos y arroz carnaroli que me trajo María de Italia junto con el aceite de romero que preparé el sábado. A estas alturas de la película, la comida de los domingos se ha vuelto para nosotros —Juanma también se apunta de vez en cuando— EL rito de la semana. Nos tiramos toda la mañana cocinando, nos sentamos a la mesa para disfrutar de las últimas horas de descanso y vuelta a empezar. Lo bueno es que hoy amanezco con la noticia de que Fuet Magazine, la revista gastronómica ideada por María Arranz y Edu García —dos grandes amigos y mejores personas—, ya está lista para reservar. Tonto si no corres. Tú mismo.

 1 – Lavamos 3 o 4 ramas de romero, las secamos bien y las introducimos en un bote. Las cubrimos de aceite de oliva virgen extra, tapamos el bote y lo dejamos macerar de un día para otro.

2 – Hidratamos los tomates secos en 200 ml de agua hirviendo durante un par de horas. Pasado ese tiempo, los escurrimos bien y reservamos dicha agua, que mezclamos con el litro de caldo caliente.

3 – Calentamos una sartén a fuego medio, agregamos un chorro del aceite de romero y sofreímos en él los ajos laminados. Cuando empiecen a tomar color, agregamos los tomates rehidratados picados y lo dejamos unos 3-4 minutos a fuego medio-alto.

4 – Agregamos el arroz y lo mareamos hasta que empiece a transparentarse. En ese momento, mojamos con el vino blanco y, una vez se haya evaporado, añadimos un cazo del caldo y removemos sin cesar hasta que se absorba. Repetimos la operación durante 16-17 minutos.

5 – Cuando se cumpla el tiempo, apagamos el fuego, agregamos el queso rallado y un chorro generoso del aceite de romero, removemos hasta que ligue y servimos inmediatamente.

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