Cooking D.I.Y.
24 de septiembre de 2012

Ingredientes

(Para 1):
— 1 huevo
— 3 champiñones de portobello bien hermosos
— 1 cucharada grande de crème fraîche
— 10 g de mantequilla
— Sal y pimienta
— Aceite de oliva virgen extra

 

Revuelto de hongos de portobello

Esta es la primera comida que hice nada más volver de Barcelona. Tenía pensados algunos platos para varios días, pero el hambre apretaba y no podía entretenerme demasiado, así que me planteé algo rápido, nutritivo y, sobre todo, rico (¿para qué estamos aquí si no?). La crème fraîche la compré por impulso, ya que Paula, de En mi enredadera, me dijo que la quiche estaba mucho mejor con ella entre sus ingredientes, así que yo, inocente como soy, compré un bote para hacer una quiche que al final no he preparado. Eso sí, he estado comiendo crème fraîche casi a diario hasta que se ha terminado. No es ningún secreto que me encantan los lácteos cuando hago huevos revueltos (como el mascarpone, que me parece que les da un toque único). Después de esta comida tan apresurada, vendrán otras más serias, como las lentejas del otro día. Por cierto, mi encimera de madera es la rehostia, ¿a que sí?

1 – En una sartén a fuego medio-alto, añadimos la mantequilla y un chorrito de aceite de oliva. Rehogamos el ajo picado y añadimos los champiñones laminados antes de que empiece a tomar color. Salpimentamos y salteamos durante 2-3 minutos.

2 – Cascamos el huevo y lo batimos. Añadimos la crème fraîche, salpimentamos, mezclamos y lo incorporamos a la sartén. Cocinamos durante 15-20 segundos y apartamos del fuego, ya que el huevo terminará de cuajar con el calor residual.

3 – Añadimos unas gotas de salsa Worcestershire (al gusto) y espolvoreamos un poco de perejil fresco picado por encima. Después, viene lo más duro.

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