Cooking D.I.Y.
14 de noviembre de 2013

Ingredientes

(Para 5):
— 3 huevos
— 350 g de crème fraîche
— 50 ml de leche entera (opcional)
— 225 g de queso emmental
— 200 g de panceta curada
— 1 placa de masa brisa
— Sal y pimienta
— Mantequilla

 

Los franceses son listos a más no poder. Si me preguntaran cuál es mi desayuno favorito, me sería casi imposible decidirme por alguno, pero CREO que acabaría eligiendo huevos con beicon —y no, no me refiero al cutre que venden en los supermercados sino al auténtico, el bueno, el de cerdo, el que sabe a gloria, el único, the one and only—, aunque me dolería en el alma dejarme por el camino joyas como los hot cakes, las tostadas francesas, los bocadillos de morcilla, el pan frito mojado en leche con chocolate, las gorditas de papas con queso o los molletes de frijoles. Los franceses son listos a más no poder, decía, porque saben dar donde más duele —para bien, eso sí—: en los huevos con bacon. Sin embargo, le añaden un ingrediente básicos en casi cualquier propuesta de mejora de receta: queso.

P. D. Por favor, aplausos para Conchita, la iaia de Marc. 

1 – Una vez descongelada, estiramos la masa quebrada con un rodillo enharinado ligeramente. Untamos un molde con mantequilla, colocamos en él la masa, la pinchamos con un tenedor y la horneamos a 200 ºC durante 10 minutos.

1 – Disponemos la masa brisa en un molde redondo y la horneamos a 180 ºC durante 10 minutos.

2 – Cascamos los huevos y los mezclamos con el emmental rallado, la crème fraîche, la panceta —cortada en tiras— y, si es necesario, un poco de leche, para aligerar la mezcla.

3 – Sacamos la masa del horno y volcamos la mezcla en ella. Volvemos a meterla al horno, bajamos la temperatura a 170 ºC y la dejamos unos 35 minutos o hasta que pinchemos el centro con un cuchillo y salga limpio. Después, la dejamos atemperarse un par de horas para que se asiente antes de comerla.

Últimos comentarios

  • No hay tweets

Contactar

Top