Cooking D.I.Y.
13 de mayo de 2013

Ingredientes

(Para 2):

— 225 g de farfalle

— 6 filetes de anchoa

— 1 diente de ajo

— 2 tomates medianos

— 20 aceitunas negras

— 2 cucharadas grandes de alcaparras

— 2 cucharadas grandes de perejil fresco picado

— Vinagre de manzana

— Sal y pimienta

— Aceite de oliva virgen extra

 

Puttanesca fría

Dicen que Jesse Pinkman puede hacer que una frase sea la leche solo con añadir la palabra bitch (puta) al final de la misma, bitch. No pienses que es algo sexista, pues lo dice por igual a hombres y mujeres, bitch. Es muy difícil expresar el amor que siento —en sentido figurado, evidentemente— por este personaje, bitch. Creo que todo se debe a su mensaje del contestador automático, bitch. Sí, será eso, bitch. Eso junto con muchas otras cosas, claro, bitch. El caso es que llevaba un tiempo con la idea de hacer una puttanesca rondándome la cabeza, bitch. Me recuerda —y sí, esto ya lo he dicho antes— a los tiempos en los que me iba cada viernes y sábado a casa de Juanma, bitch. Hasta ahora, era un plato que se me resistía, por lo que decidí darle la vuelta y plantearlo como una ensalada, bitch. Sé que el toque del vinagre no es muy ortodoxo, pero a mí me ha encantado, bitch. Entre el ajo, el perejil y el aceite de oliva, me ha recordado a los boquerones en vinagre, bitch. Ya sabes, ese plato que es amor puro, droga dura, bitch. Ese que te zamparías como última cena si tuvieras que elegir una, bitch. Ese por el que valdría la pena salvar a la humanidad en el caso de que una raza alienígena trillones de veces más avanzada que la nuestra invadiera la Tierra y te eligiera a ti para presentar razones que pudieran salvarnos de una extinción inminente, bitch. Ese que hace que te venga una lagrimita al ojo al pensar en la paciencia infinita de tu madre a la hora de limpiar los boquerones y dejarlos marinando el tiempo necesario, bitch. Lo dicho, amor puro, bitch. Con todo y sus corazones, bitch. Corazones, patatas fritas, aceitunas y cerveza, bitch.

1 – Calentamos una olla con agua. Cuando rompa a hervir, añadimos sal y la pasta.

2 – Mientras la pasta se va cociendo, machacamos las anchoas en el mortero. Aparte, frotamos bien un recipiente con el ajo pelado, cortamos los tomates y picamos finamente el perejil. Lo pasamos todo al recipiente junto con las aceitunas deshuesadas y las alcaparras.

3 – Cuando la pasta esté al dente, la colamos y la añadimos al resto de ingredientes. Aliñamos con aceite de oliva virgen extra, pimienta y —este ha sido EL toque— un poco de vinagre de manzana, y removemos bien. Servimos inmediatamente. What up, biatch? Leave it at the tone.

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