Cooking D.I.Y.
24 de febrero de 2014

Ingredientes

(Para 4):

— 4 plátanos

— 2 aguacates maduros

— 6 cucharadas grandes de azúcar moreno

— 1 limón (y la ralladura de su piel)

— 1 mandarina

— 1 cucharada pequeña de canela en polvo

— 2 cucharadas grandes de mantequilla

 

Plátano caramelizado con aguacate


Lo sexy de un aguacate dulce.

Es como Idiot Wind. Tras meses de ostracismo musical, descontrol personal y descontento laboral, recuerda a ese primer trago de zumo de naranja natural en la cama en una mañana de diciembre: milagroso. Duele no volver más a menudo a ella, al igual que duele golpearse la rodilla con la mesa o quemarse el dedo con la estufa y tener una herida abierta durante una semana, es decir, duele que te cagas. Lo sexy de Idiot Wind no son sus curvas, es su voz, al igual que lo sexy de un aguacate en postre no es su color —o sí, pero no para mí—, es el punto agridulce que, por un momento —maravilloso y fugaz a la vez—, recuerda a los mejores mangos de México y, por extensión, a kilómetros y kilómetros de semidesierto, a tacos al pastor, a la camioneta negra Ford de mi padre —ahora, si no me equivoco, en posesión de uno de mis hermanos, aunque no me extrañaría nada que hubiera pasado a mejor vida—, a tardes ociosas en las que solo importaba ganar a las canicas y a la caída de la bici que acabó con dos espinas de nopal clavadas en la palma de la mano izquierda. Cosas de la edad.

P. D. Al César lo que es del César. Cosma, GRACIAS por enseñarme esta receta y dejarme pervertirla a mi gusto.

1 – Rallamos la piel de la mandarina y del limón y reservamos.

2 – Abrimos los aguacates, retiramos los hueso —aunque no los tiramos— y trituramos su pulpa en la batidora junto con el zumo de medio limón y el azúcar. Lo pasamos a un cuenco, añadimos los huesos de aguacate, tapamos con film transparente y lo metemos en la nevera un mínimo de media hora. Es importante controlar y ajustar al gusto los puntos de dulzor y acidez, así que se puede añadir más o menos zumo de limón y azúcar —pero sin abusar—.

3 – Derretimos en una sartén a fuego medio-alto la mantequilla. Mientras tanto, pelamos y cortamos los plátanos en rodajas de un dedo de grosor, aproximadamente. 

4 – Salteamos las rodajas de plátano en la mantequilla hasta que estén doradas por fuera y comiencen a ablandarse. Apagamos el fuego, añadimos la canela y las ralladuras de mandarina y limón, y servimos acompañado de la crema fría de aguacate.

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