Cooking D.I.Y.
28 de abril de 2014

Ingredientes

(Para 2):

— 500 g de mejillones

— 3 dientes de ajo

— 2 cucharadas grandes de perejil fresco picado

— 1 cayena

— 50 ml de vino blanco

— 3 tiras de piel de limón

— Aceite de oliva virgen extra

 

Incluye

Cooking abroad, Pescados y Mariscos, Segundos,

Música

That's Life - Frank Sinatra


Mejillones al estilo de Alberto

That’s life

Nos debatimos entre salir a patinar o salir a correr. Al final, salimos a comprar y todos contentos, pues no hay nada para la comida y ya es la una. Volvemos a casa tirando de un carrito lleno a rebosar. Lo primero es poner a enfriar la cerveza. Uno recoge la compra mientras otro se mete a quitar barbas de mejillones y rascarles las conchas. Viento en popa. La cocina desprende olor a mar. Nosotros babeamos mientras comemos las regañás a puñados y bebemos birra para aplacar la sed, aunque intentamos contenernos porque luego nos esperan mejillones al vapor y gambas a la plancha. Recogemos la mesa y disponemos todo. Abrimos la segunda cerveza —cada una es de medio litro, tú— y empezamos a embadurnarnos los dedos con los jugos que chorrea el marisco. Yo procuro que las pocas gotas que dejo escapar caigan sobre la sopa de guisantes —otra que tal baila— para que luego haya un gustillo sutil. Da igual que Hèctor tenga que irse pronto para llegar a tiempo al posgrado. Da igual que hayamos limpiado la cocina solo para volver a ensuciarla. Da igual que todavía queden tres o cuatro horas de trabajo por delante. Frank está a punto de decir las dos palabras claves y ahora mismo eso es todo lo que importa.

P. D. Gracias, Alberto, por la receta. Gracias, Mònica, por la piel de limón.

1 – Limpiamos bien de barbas los mejillones y rascamos las cáscaras con la parte trasera de la hoja de un cuchillo.

2 – Pelamos los tres ajos y retiramos las semillas del interior de la cayena.

3 – Calentamos una olla a fuego medio y echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Añadimos los ajos, la cayena y la piel de limón, y dejamos que aromaticen el aceite suavemente, sin que apenas tomen color.

4 – Subimos el fuego al máximo, echamos el vino blanco junto con los mejillones y tapamos la olla. Cuando escuchemos que borbotea, bajamos a fuego medio. En total, deberían estar listos en no más de dos minutos, pero a veces pueden resistirse un poco más. El caso es sacarlos en cuanto se abran para que no se cuezan en exceso.

5 – Espolvoreamos el perejil por encima y servimos inmediatamente.

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