Cooking D.I.Y.
23 de noviembre de 2012

Ingredientes

(Para 4):

— 250 g de judías de ojo negro

— 350 g de almejas frescas

— 20 g de algas, en mi caso, lechuga de mar

— 1 cebolla

— 1 pimiento verde

— Agua

— Aceite de oliva virgen extra

 

Incluye

Guisos, Pescados y Mariscos, Primeros, Verduras, Vídeo,

Música


Material cedido por Cooking TKC

Es curioso cómo la mente te juega malas pasadas. Si alguien me hubiera dicho hace unos cuantos años que iba a preparar esta receta y disfrutar de ella a más no poder, seguramente me habría reído en su cara durante un buen rato. Lo digo porque a mí las judías no me entraban de pequeño. Me las comía, sí, pero con gran repulsión. Llegaba ese fatídico día de la semana en el que mi madre lo preparaba y yo las pasaba muy canutas —iba a usar otra palabra que rima con esta— para ingerirlas. En contraste, mi abuelo les echaba su chorreón de vinagre —lo cual a mí me parecía repulsivo— y se las jamaba como si nada. Era un crack, el tío. No demasiado alto, miope hasta decir basta y calvo. Quizás este último aspecto físico era el más gracioso de todos los suyos. No digo que me riera de él, todo lo contrario, pero era divertidísimo escucharle decir que se había despeinado y verle recolocarse los pocos pelos que le quedaban con precisión de dandi. De entre todas las cosas que alegraban su vida, hay dos que recuerdo especialmente, el Atleti y las chuletillas de cordero lechal al ajillo. Supongo que, inconscientemente, relaciono el plato de judías con él y con su costumbre de añadirles vinagre porque comíamos juntos todos los días. Solo por eso, es un plato al que guardo mucho cariño. Es más, si me las preparas ahora, mamá, verás que no dejo ni una sola.

Hoy creo que no traigo musa, la receta está vagamente basada en una que le vi a José Andrés hace bastantes años. Eso sí, si no me falla la memoria, él no le ponía algas. A todo esto, pido una ronda de aplausos para la señorita que hoy nos acompaña, Carmen.

1 – La noche antes de preparar el guiso, ponemos las judías en remojo.

2 – Hasta un par de horas antes de que vayamos a usar las almejas, las tendremos, en la nevera, en un bol opaco con un paño húmedo por encima. Cuando falten esas dos horas, las pasamos a un cuenco amplio en el que haya agua con sal.

3 – Pelamos la cebolla y la cortamos por la mitad. Lavamos el pimiento.

4 – Pasamos las judías a la olla, con todo y el agua de remojo, y agregamos agua suficiente para cubrirlas dos dedos. Añadimos la cebolla, un chorro de aceite de oliva virgen extra y el pimiento entero, y encendemos el fuego al máximo. Cuando levante el hervor, lo bajamos para que este sea pausado y las dejamos cocinarse suavemente durante una hora y media.

5 – Pasado ese tiempo, probamos la dureza de las judías. Si ya están tiernas, retiramos una parte del caldo y lo reservamos para otras preparaciones. Además, agregamos las algas y las almejas. Tapamos la olla, dejamos 5 minutos fuera del fuego y esperamos a que las almejas se abran y las algas se hidraten. Después, viene lo bueno.

Últimos comentarios

  • No hay tweets

Contactar

Top