Cooking D.I.Y.
24 de octubre de 2011

Ingredientes

(Para 6):
250 g de placas de lasagna precocida
1 kg de carne picada (yo he usado mitad de cerdo y mitad de ternera)
800 g de tomate triturado
2 dientes de ajo
2 cebollas
2 zanahorias
1 berenjena
2 bolas de mozzarella
150 g de parmesano rallado
160 g de queso de cabra rallado
1/2 copa de vino blanco
2 ramas de tomillo
1 rama de romero
3 cucharadas soperas de orégano

Para la bechamel:
700 ml de leche
80 g de harina
3 cucharadas soperas de mantequilla
Sal, pimienta y nuez moscada al gusto

Lasagna

¡Buenas tardes! Hoy traigo una petición popular que venía retrasando desde hacía ya un tiempo porque, siendo sinceros, me daba un poco de respeto (por no decir miedo). De todas maneras, no he podido retrasarlo más y he querido hacerlo cuanto antes, para quitármelo de en medio (y para ponerme como una foca también, seamos sinceros). Por cierto, tengo que comentar que he contado con la inestimable ayuda de Irene, que se ha venido a echarme más de una mano con este plato. Desde aquí, se lo agradezco profundamente.

1 – Sofreímos el ajo, la cebolla y la zanahoria bien picados hasta que se hayan ablandado. Añadimos la carne picada, el vino blanco, el romero, el tomillo y el orégano y dejamos que se cocine todo bien. Probamos y corregimos de sal y añadimos el tomate triturado. Dejamos cocer un mínimo de media hora, corregimos de azúcar (si está ácido) y sal, y lo apartamos del fuego.

2 – Lavamos la berenjena y la cortamos en rodajas. Le ponemos sal por un lado y la colocamos verticalmente en un recipiente para que suelte agua. Pasada media hora, las pasamos por debajo del agua,
las secamos bien y las hacemos a la plancha con un chorrito de aceite de oliva. Reservamos.

3 – En un recipiente amplio, ponemos las placas de lasagna en agua caliente hasta que las cubra y las dejamos ablandarse con cuidado de que no se peguen, por lo que tendremos que estar manejándolas con las manos, con cuidado de no romperlas y de no quemarnos.

4 – Para la bechamel, empezamos a derretir a fuego medio en un cazo la mantequilla. Añadimos la harina y removemos bien con unas varillas. La mezcla de harina y mantequilla tiene que coger un color amarillo-marrón, es decir, que la harina se cocine, pero sin pasarse, para que no se queme. Después, vamos a añadir la leche (que estará templada) en tres tandas. Apartamos del fuego y no paramos de remover para que todos los grumos se disuelvan bien. Añadimos sal, pimienta y nuez moscada al gusto.

5 – Engrasamos con un poco de mantequilla el recipiente donde vayamos a hacer la lasagna. Colocamos las placas en el fondo y por las paredes. Después, una capa de la salsa con la carne. Encima, las rodajas de berenjena. Encima, una capa de bechamel y queso rallado. Encima, placas de lasagna. Encima, la segunda capa de carne picada, las últimas placas de lasagna, la bechamel y el queso restantes. Horneamos a 200º C durante 30 minutos.

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