Cooking D.I.Y.
19 de julio de 2011

Ingredientes

(para 8-9 hamburguesas grandes):
Para el aderezo de la carne:
600 g de carne picada (mitad de ternera, mitad de cerdo)
2 tomates secos remojados
1 cebolla pequeña
1 cucharada de tomillo
Miga mojada en leche de 2 rebanadas de pan
1 cucharada de mostaza (a mí me gusta el toque de la de Dijon)
3 cucharadas de salsa Worcestershire (también se puede usar salsa de soja en su lugar)
1 huevo

Para la hamburguesa per se (para 1):
1 bollo de hamburguesa
2 hojas de lechuga pequeña
2 rebanadas de tomate fresco
2 pepinillos agridulces en vinagre
Unas tiras de cebolla fresca
1 cucharada de mostaza
2 cucharadas de mayonesa
3 lonchas de bacon
1 loncha del queso que prefiráis (yo he usado gouda, le da un toque distinto)

Hamburguesa (vade retro, McDonald’s)

Me siento feliz, ya que hacía mucho tiempo que quería subir esta receta. Las hamburguesas son un alimento estupendo: nutritivas, completas y no demasiado caras. Eso sí, estoy hablando de las hechas en casa o, en todo caso, de las de un restaurante de confianza (de esos que hay por Madrid y Barcelona, porque en Sevilla no conozco ninguno). ¿Cómo reconocer una buena hamburguesa? Como dice Mikel Iturriaga, el aderezo de la carne juega un papel importante. Por lo tanto, la carne tiene que aliñarse bien, con unos ingredientes que le realcen el sabor y la complementen, pero que no la maten. Yo creo haber encontrado un pequeño equilibrio con lo que os voy a proponer aquí. Además, la aportación de mi madre es la de mezclar mitad de carne de ternera con mitad de carne de cerdo para que la hamburguesa sea más jugosa, pero se puede usar un solo tipo de carne sin ningún tipo de problema.

1 – Rápido y sencillo. Empezamos por rehidratar los tomates secos durante al menos media hora. Cortamos la cebolla en trozos muy pequeños y la ponemos en una sartén a fuego medio con aceite de oliva durante 20 minutos. En un bol grande, mezclamos la carne con la miga de pan con el resto de ingredientes. Añadimos los tomates secos picados y la cebolla, y dejamos macerar durante al menos una hora (si lo dejáis de un día para otro como he hecho yo, mejorará mucho más)

2 – En una sartén o una plancha, ponemos a hacer el bacon por cada lado hasta que esté crujiente. Mientras tanto, cogemos una bola de carne picada y le vamos dando la forma que más nos guste (a mí me gustan las hamburguesas alargadas y finas, como de 1 cm de grosor). Cuando el bacon esté hecho, lo apartamos y reservamos en un plato, y vamos haciendo las hamburguesas. Como tienen cerdo, deben hacerse bien por dentro. Tardarán unos 4 minutos por cada lado a fuego medio-fuerte. Cuando le demos la vuelta a las hamburguesas y se empiecen a cocinar por el otro lado, les ponemos la rodaja de queso por encima.

3 – Vamos a preparar el pan mientras se van haciendo las hamburguesas. Como esto es un poco personal, que cada uno haga lo que quiera. Yo suelo untar las dos rebanadas con mayoensa, y la de arriba también con mostaza. Además, ahí es donde pongo los pepinillos cortados en láminas. Cuando las hamburguesas estén hechas, las ponemos sobre el pan de abajo, luego colocamos el bacon por encima, lechuga, tomate, y cualquier locura que queráis hacer. Dadle rienda suelta a vuestra imaginación.

P.D. Las patatas fritas de color morado no son una fuente de moho, es que las he encontrado en el supermercado y las compré (o, mejor dicho, mi madre las compró) por curiosidad. He de decir que lo exótico se limita simplemente al color, puesto que saben exactamente igual que las patatas fritas convencionales. Aun así, tienen su rollo. Hala, a cuidarse.

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