Cooking D.I.Y.
03 de febrero de 2014

Ingredientes

(Para 3):

— 700 g de champiñones

— 400 g de setas

— 40 g de shiitake secas

— 2 cebolletas

— 2 dientes de ajo

— 2 cucharadas grandes de Bovril

— Sal y pimienta

— Aceite de oliva virgen extra aromatizado con salvia (opcional)

— Aceite de oliva virgen extra

 

Crema de hongos y salvia

Aclarémonos. Ahí van los hechos: salir ayer a dar una vuelta por las calles de Barcelona era morirse de frío, tanto de día como —imagino, pues no fui a comprobarlo, pero aquello no tenía pinta de haber desarrollado un microclima tropical tan solo cuatro horas más tarde— de noche; mi cama ha decidido ser un témpano cuando me meto en ella y, tras solo cuatro minutos, volverse un horno de calor abrasador y sofocante cuyas consecuencias varían (básicamente, van desde disfrutar del calorcillo inicial hasta acabar sudado y con picores en cuello, rodillas y espalda); duermo mal por costumbre —muy sano, sí—, así que me tiro horas y horas con los ojos como platos pensando en la entrada del día siguiente —que ayer, a eso de las tres de la madrugada seguía intentando escribir en la cabeza mientras el edredón decidía que con mi carne quedaría más tierna con más calor—, en lo muchísimo que mola sacar el brazo sudado de debajo del edredón —¡NO!— para notar cómo se hiela por la humedad, en que ya son las tres y las recomendadísimas ocho horas de sueño se han puesto de huelga —cuatro, como mucho cinco, y gracias—, y en aquello tan trillado de «siempre se van los mejores». Con estos ingredientes, la noche del domingo ya no mola tanto.

1 – Llenamos un cuenco con agua hirviendo y dejamos en remojo durante 1 hora las shiitake limpias. Pasado ese tiempo, las retiramos del agua, que colamos y reservamos.

2 – Sofreímos los ajos y las cebolletas picados en una olla profunda con un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que la cebolla empiece a transparentarse. Si es necesario, podemos agregar un poquito de agua para no abusar del aceite. Eso sí, hay que salpimentar.

3 – Agregamos a la olla las setas, los champiñones y las shiitake bien picados. Además, incorporamos el Bovril y mojamos con 800 ml de agua y el líquido de hidratación de las setas. Dejamos cocer, aproximadamente, 20 minutos o hasta que los champiñones estén tiernos.

4 – Probamos, corregimos el sabor que sea necesario y lo pasamos a una batidora de vaso, donde trituramos la crema hasta que esté lo más fina posible. En ese momento, la ligamos con un par de cucharadas de aceite de oliva —en mi caso, aromatizado con salvia— y servimos inmediatamente.

 

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