Cooking D.I.Y.
20 de julio de 2011

Ingredientes

(Para 5):
1 kg de chipirones
2 tomates
1 cebolla
1 pimiento verde
2 dientes de ajo
1 copa de vino blanco
1 bolsa de tinta de calamar congelada
1 puñado de perejil fresco picado
1 cucharada de cacao puro en polvo (PURO, nada de Cola Cao. También se puede usar una onza de chocolate NEGRO)
Miga de pan
Aceite de oliva

Chipirones en su tinta

Hacía mucho tiempo que no comía los chipirones en su tinta. Chipirones, calamares o cualquier bicho por el estilo. La verdad es que es un plato que me encanta. El sabor es bastante intenso sin ser molesto, la textura de la salsa es una delicia y, para qué engañarnos, el arroz de acompañamiento se empapa bien del sabor del guiso y consigue realzar su propio sabor, llegando a ser la guarnición completa. Esta receta de hoy es un pequeño batiburrillo de varias recetas que he consultado. Una de ellas es la de Mikel Iturriaga en su antiguo blog, Ondakín. La otra es mi madre que, como es habitual, siempre tiene algo que decir o aportar para mejorar la receta. Además, para aquellos que digan que los productos del mar son caros, solo os digo que un kilo de chipirones cuesta 4 euros, más o menos lo mismo que una hamburguesa de McDonald’s (le tengo manía, ¿se nota?), y es mil veces más sano y natural. El único pero que le pongo a los chipirones es, como dije en otra entrada, limpiarlos, ya que es un poco engorroso y largo de hacer, pero nada que exija un esfuerzo sobrehumano, como se demuestra en este vídeo (que NO he hecho yo, lo he encontrado buscando en YouTube).

1 – Limpiamos los chipirones como en el vídeo que os he puesto más arriba. Después, les escurrimos bien el agua y los reservamos en un plato en la nevera.

2 – Picamos bien la cebolla, el ajo, el tomate y el pimiento. En una olla grande a fuego medio, ponemos un chorro generoso de aceite de oliva y empezamos a sofreír la cebolla. Cuando empiece a transparentarse, añadimos el ajo y el pimiento verde y esperamos a que empiecen a ablandarse, momento en el que añadiremos el tomate y, de nuevo, la misma historia, esperamos a que se ablande bien. Cada vez que añadamos una verdura es conveniente añadir también un poco de sal para que suelten agua.

3 – En este momento, añadimos el vino blanco y los chipirones y los dejamos hacerse durante unos 15 minutos a fuego medio-bajo. Mientras tanto, vamos mezclando la miga de pan mojada en agua con la tinta de calamar y el perejil fresco picado. Una vez que estén hechos los chipirones, los retiramos de la olla y dejamos reducir la salsa.

4 – Hay quien propone pasar la salsa por la batidora, pero a mí me gusta encontrarme el sofrito entero. Añadimos la miga de pan con la tinta de calamar, y reincorporamos los chipirones. Dejamos que se mezclen los sabores durante un par de minutos a fuego bajo. Retiramos la olla del calor y agregamos la cucharada de cacao en polvo (o la onza de chocolate), y removemos para que se mezcle, o disuelva, bien. Servimos inmediatamente acompañado de un poco de arroz hervido.

Como veis, es largo, no lo pienso negar. De todas maneras, el resultado compensa con creces el esfuerzo, y si cocináis para vosotros solos, con estas cantidades os sale para comer 3 o 4 veces, así que espero que os animéis a cocinar este plato bilbaíno tan delicioso.

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