Cooking D.I.Y.
07 de julio de 2012

Ingredientes

(Para 4):

— 800 g de salsa de tomate

Para el relleno:
— 300 g de espinacas congeladas
— 150 g de panceta ahumada con pimienta
— 250 g de mató, requesón o ricotta
— 18 placas de canelones precocinadas
— 2 dientes de ajo
— 1 cebolla mediana
— Aceite de oliva virgen extra
— Sal

 

Para la bechamel:
— 20 g de harina
— 25 g de mantequilla
— 200 ml de leche
— 70 g de mascarpone

 

Canelones de mató, espinacas y panceta

El Mercat de Sant Antoni, el Eixample, la Bodega d’en Rafael con su fricandó o Ni (el gato de Carol, la compañera de piso de Adrià) son algunos ejemplos de por qué me gusta tanto Barcelona. Creo que hay pocas ciudades que me pongan de mejor humor que esta. Supongo que se deberá a que la veo a través de mis ojos guiris, pero no encuentro un trato más cordial por parte de los vendedores que el que me proporcionan aquí. El buen humor aumenta al recordar que mi prima y César vienen a cenar, así que toca preparar una cena de 10. Me apasiona la comida italiana y me gustan los productos catalanes, así que vamos a hacer algo tan italiano como unos canelones de ricotta y espinacas con productos de aquí, es decir, con mató y panceta ahumada con pimienta de la zona (de la zona la panceta, no la pimienta). Como soy un poco especialito, no puedo prescindir del mascarpone ni de la ralladura de limón, ya que consiguen realzar el sabor de este plato a un nivel superior. Como veréis, la foto es de antes de meter la bandeja al horno, pero no he podido fotografiar el plato una vez finalizado por completo por razones de logística. A todo esto, me ha sobrado un montón de relleno con las cantidades que os doy, pero lo podréis compensar aumentando el número de placas de canelones de 18 a 30. Por último, si queréis hacer la salsa de tomate vosotros mismos, aquí está la receta.

Para el relleno de los canelones:

1 – En una sartén a fuego medio con un chorro de aceite de oliva, sofreímos el ajo y la cebolla hasta que esta empiece a transparentar. Añadimos las espinacas y las dejamos hacerse durante 15 minutos a fuego medio. Agregamos 4 cucharadas grandes de salsa de tomate, removemos bien y retiramos del fuego.

2 – Salteamos la panceta, cortada en cubos, en una sartén a fuego medio-fuerte con un chorro de aceite de oliva. El tiempo de salteado tiene que ser, si la panceta está curada, de unos 30 segundos. Retiramos del fuego y lo incorporamos a las espinacas.

3 – Una vez enfriada la mezcla de espinacas, tomate y panceta, agregamos el mató y la ralladura de limón.

Para la bechamel:

1 – Derretimos la mantequilla en un cazo a fuego medio. Añadimos la harina y la dejamos dorarse. Ojo con que no se queme.

2 – Cuando la harina se haya tostado, bajamos el calor, añadimos un poco de leche (caliente) y removemos en círculo para incorporarla con la harina. Así, en tres tandas hasta agregar toda la leche.

3 – Salpimentamos e incorporamos el mascarpone.

Para formar y montar los canelones:

1 – Sumergimos las placas en agua caliente durante 20 minutos. Las sacamos y las colocamos en un paño seco extendido.

2 – Untamos con mantequilla el recipiente donde vayamos a hornear los canelones. Después, cubrimos el fondo con una capa fina de bechamel.

3 – Rellenamos cada placa con una cucharada grande del relleno. Cerramos el canelón y usamos un poco de agua para sellarlo. Los vamos colocando en el recipiente.

4 – Salseamos los canelones con la salsa de tomate restante y, por último, con la bechamel. Agregamos el queso para gratinar y, en este punto, podemos optar por poner nueces de mantequilla o de mascarpone para gratinar.

5 – Horneamos a 220º C con calor arriba y abajo hasta que esté dorado.

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