Cooking D.I.Y.
22 de marzo de 2013

Ingredientes

(Para 2):

— 3 plátanos

— 125 g de yogur

— 250 ml de leche

— 125 g de mascarpone

— 4 galletas tipo Digestive

— 2 cucharadas grandes de matcha (en mi caso, té verde chino)

— 1 vaina de vainilla

— 10 g de chocolate al 85% de pureza

— 1 cucharada grande de azúcar

 

Cadáver exquisito a tiempo parcial

Ana, te pido perdón, pues tenía en mente preparar una crostata di cioccolato e nocciole, pero no me ha dado tiempo. Últimamente, estoy de acá para allá y mi tiempo se agota sin apenas darme cuenta. No quiero que pienses que me tomo esto a la ligera, pues todos y cada uno de los cadáveres exquisitos son un verdadero reto. Este, en concreto, a otro nivel, pues a la dificultad culinaria se le une la del tiempo. No obstante, creo que lo he solventado de tal manera que he obtenido lo que pretendía: algo rápido que me dé energía por las mañanas para llevarme el día entero como una moto.

Recuerdo muy bien que la primera referencia que tuve del estupendo blog de Ana, Cocina a tiempo parcial, fue Isabel, que inauguró Dimanche et bien con una receta suya. Un vistazo rápido me hizo darme de bruces con unas fotografías estupendas, unos textos frescos y, sobre todo, una personalidad arrolladora. Ana publica a cuentagotas, pero cuando lo hace, tiemblan los cimientos, porque va a lo grande. Por lo tanto, que haya aceptado participar en el cadáver exquisito es, para mí, doble honor, porque sé que está muy ocupada con muchísimas cosas. Entrando en materia, comentaré que ella eligió vainilla, mascarpone y matcha —un tipo de té verde que yo no encontré—. En mi caso, escogí galletas, chocolate y plátano. Muy ligero, sí. Hace poco más de una semana, Ana me mandó un mail con las fotos de su trifle y me dejó en paños menores. Sin embargo, eso no es malo. Me alegra ver que todos los participantes de los cadáveres exquisitos han hecho cosas realmente espectaculares.

Después de esto, poco más, solo me queda disfrutar del sol de la terraza con Marc y Adrià a la hora del segundo desayuno, esa costumbre tan sana que practicaban los hobbits y que los humanos parecemos haber olvidado.

1 – Abrimos la vainilla por la mitad, sacamos las semillas rascándolas con la punta del cuchillo y las incorporamos a la mitad de la leche, que estará en un cazo. Igualmente, añadimos las dos mitades de la vaina y el matcha. Encendemos el fuego y, una vez que empiece a hervir, retiramos del calor y dejamos infusionar durante 10 minutos.

2 – En un vaso de batidora, añadimos los plátanos picados, el mascarpone, el yogur, la leche infusionada y colada, la leche que reservamos, el azúcar y tres de las galletas. Trituramos y servimos en dos vasos.

3 – Rallamos un poco de chocolate por encima de cada batido. Además, machacamos la galleta restante con las manos y la espolvoreamos para terminar.

  • No hay tweets

Contactar

Top