Cooking D.I.Y.
13 de junio de 2013

Ingredientes

(Para 2):

— 120 g de anillas de calamar

— 90 g de harina

— 150 ml de cerveza MUY fría

— 2 bolsas de tinta de calamar

— Pan

— Sal

— Aceite (de girasol u oliva, eso ya depende de cada uno)

 

Incluye

Pescados y Mariscos, Prêt-à-porter, Segundos, Vídeo,

Música

Graceless - The National


Material cedido por Cooking TKC

Pocos fritos tienen cabida aquí. Manchan y ensucian como pocas cosas —superan, incluso, al desastre que queda tras hacer un bizcocho—, aportan calorías a más no poder —aunque esto, realmente, me la trae al pairo— y pesan en el estómago si no se hacen bien. Y sin embargo, a pesar de todo, volvemos a ellos. Nos gustan. Nos gustan mucho, aunque hacerlos sea una tarea más pesada que subir el Everest. La belleza reside en su fugacidad, ya que no aguantan crujientes más que unos pocos minutos. Después, cruzan el punto de no retorno y se vuelven blandurrios para siempre. Por eso, cuando estábamos grabando el vídeo, nos íbamos comiendo los calamares a medida que salían del baño burbujeante de aceite. Nos daba pena que se estropearan. Nos dolía saber que su existencia iba a ser ridícula en comparación con la nuestra, al igual que sucede con la vida humana al equipararla a la de un planeta. Nos teníamos que resignar a ser jurado, juez y ejecutor para acabar con su agonía. Por eso —sí, de nuevo—, solo quedaron al final 3 anillas de calamar para meter en el bocadillo, por lo que yo recomendaría aumentar la dosis a, por lo menos, el doble. Ah, y pasarlos por harina, que el rebozado no se terminaba de agarrar a la superficie babosilla del calamar. Ah, y ponerle cerveza bien fría, que Xavier pilota en esto de los fritos y es algo que ha aprendido con el tiempo.

P. D. Pido un aplauso atronador para Manu, el tío más grande que hemos tenido en el estudio.

1 – Ponemos en un cazo alrededor de 3 dedos de aceite —de girasol u oliva— a fuego medio y lo dejamos calentarse bien.

2 – En un bol, mezclamos la harina con la cerveza —HELADA—, una pizca de sal y la tinta de calamar. Removemos enérgicamente.

3 – Enharinamos ligeramente las anillas de calamar y, a continuación, las pasamos por el rebozado.

4 – Vamos friendo tandas de 4-5 anillas en el aceite. Entre tanda y tanda, esperamos un minuto para que recupere la temperatura.

5 – Cada vez que saquemos una tanda, la colocamos en un plato con un papel absorbente o una rejilla. Es importante no dejarlas demasiado o perderán el crujiente.

6 – Abrimos un trozo de baguette (buena, por favor, no como la que usamos en el vídeo), la untamos con un poco de mayonesa y colocamos los aros de calamar dentro.

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