Cooking D.I.Y.
17 de febrero de 2014

Ingredientes

(Para 3):

— 12 calçots

— 80 g de escarola

— 120 g de romesco

— 2 tomates

— Pan

— Sal

— Aceite de oliva virgen extra

 

Incluye

Prêt-à-porter, Segundos, Vegetariano, Verduras,

Música

What Is This - Willy Mason


Bocadillo de calçots

Lunes a viernes eternos con jornadas de ocho, nueve, diez, once, doce y hasta trece horas en los que solo hay veinte minutos para comer. Lunes a viernes eternos en los que al llegar a casa tienes que enfrentarte al dilema de ponerte a cocinar algo para el día siguiente o aprovechar ese tiempo para hacer vida social, poner una lavadora y, lo que es muchísimo más atractivo, dormir. Lunes a viernes eternos en los que el lunes tienes que estar en un sitio, el martes en otro, el miércoles en otro and so it goes on. Lunes a viernes eternos en los que intentas huir al futuro, a los sábados y domingos, pero no puedes porque el presente está ahí con una bengala bien luminosa. Lunes a viernes eternos a los que no llegas, literalmente, porque dudo mucho que salgas del estrés de esta semana. Finalmente, claro, llegas. Vaya si llegas.

Sábados y domingos regeneradores que empiezan el viernes con la primera cerveza —la de las siete y media— y terminan con la tostada de la mañana del lunes porque es muy humano alargar los placeres al máximo. Sábados y domingos regeneradores en los que se difuminan las diferencias entre desayuno, piscolabis de media mañana, comida, merienda y cena. Sábados y domingos regeneradores en los que pasa de todo y a la vez no pasa nada, pero lo pasamos teta igualmente. Sábados y domingos regeneradores en los que nos olvidamos del futuro, pues sería muy descortés no hacerle caso al presente. Sábados y domingos que exprimes en media hora y te bebes de un sorbo, pues no parecen durar más que un suspiro. Finalmente, claro, lo aceptas. Vaya si lo aceptas.

1 – Precalentamos el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.

2 – Limpiamos la tierra de los calçots, les retiramos la primera capa y los colocamos en una bandeja resistente al calor, donde los salamos ligeramente y los rogamos con un chorrito de aceite de oliva.

3 – Metemos la bandeja en la posición media del horno, bajamos la temperatura a 180 °C y los dejamos hacerse 15 minutos. Pasado ese tiempo, les damos la vuelta con unas pinzas, subimos el calor a 200 °C y los dejamos otros 5 minutos. Una vez hechos, los sacamos del horno y los dejamos atemperarse.

4 – Aliñamos la escarola con el romesco.

5 – Tostamos el pan, lo untamos con tomate y montamos el bocadillo: pan con tomate, base de escarola para los calçots cortados y, por último, pan con tomate (bis).

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