Cooking D.I.Y.
24 de marzo de 2014

Ingredientes

(Para un señor bizcocho):

— 2 plátanos maduros

— 100 g de cobertura de chocolate

— 125 g de yogur natural (1 unidad de vasito de yogur)

— 60 g de harina de trigo (1 unidad)

— 60 g de cacao soluble (1 unidad)

— 50 g de harina de centeno (1 unidad)

— 60 g de aceite de girasol (1/2 unidad)

— 1 cucharada pequeña de ron

— 1 cucharada pequeña de extracto de vainilla

— 2 cucharadas grandes de azúcar

— 60 g de nueces

— Sal

 

Bizcocho de plátano y chocolate

Devuélvannos nuestro estado de sobriedad, por favor. Hagan lo que quieran: maten a sus personajes de la manera más absurda posible, cambien los guiones hasta llenarlos de sinsentidos que terminen por desquiciar al espectador o invéntense un nuevo affaire para concluir inmediatamente su creación. Repito, hagan lo que quieran. A cambio, solo pido que nos dejen en paz. Ya está bien de pasar la noche del domingo agarrado al reposabrazos del sofá hasta que los nudillos se vuelven blancos. Ya está bien de recibir estos chutes de ayahuasca televisivo en minidosis de una hora a la semana. Ya está bien de sentirse inmerso en —y fascinado por— conversaciones sobre temas tan dispares como la condición humana, la infidelidad en la pareja, la ética y el libre albedrío. Ya está bien de saborear ese dulce envenenado que son las escasas ocho horas —o cinco temporadas, me da lo mismo— que dura y que, por desgracia para un yonqui como servidor, pasan volando. «Siempre nos quedará volver a verlo», dirá algún listillo. Como París. Sí, ya, me río de Janeiro. Una vez terminada True Detective, el daño está hecho. No es algo que se pueda volver a ver sin más, es droga de un solo uso. Intentar consumirla de nuevo sería un error, lo mismo que The Sopranos Breaking Bad.

1 – Cortamos a cuchillo y en trozos grandes el chocolate. Entonces, lo metemos en el congelador hasta el momento de agregarlo.

2 – Separamos las claras de las yemas y blanqueamos estas últimas con ayuda de unas varillas y el azúcar. Cuando empiecen a aclararse, incorporamos los dos plátanos machacados, el yogur, la vainilla, el ron y el aceite.

3 – Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.

4 – Untamos un molde apto para el horno con aceite de girasol y mantequilla.

5 – Juntamos las harinas con la levadura y las nueces, y lo agregamos a la mezcla líquida.

6 – Añadimos una pizca de sal a las claras y las montamos hasta que estén a punto de nieve.

7 – Incorporamos el chocolate frío a la mezcla líquida y, en ese momento, agregamos las claras montadas, que integramos con movimientos suaves, delicados y envolventes (haciendo círculos en un eje horizontal paralelo a la superficie de trabajo). Entonces, lo pasamos al molde y lo tapamos con papel vegetal.

8 – Metemos el molde en una de las rejillas del medio del horno y, al cabo de 10 minutos, bajamos la temperatura a 160 ºC y dejamos solo el calor abajo. El bizcocho estará listo cuando lo pinchemos con un palillo y este salga limpio. En mi caso, me llevó alrededor de 35 minutos.

Últimos comentarios

  • No hay tweets

Contactar

Top