Cooking D.I.Y.
06 de septiembre de 2013

Ingredientes

(Para 3):

— 1 lomo de bacalao en 3 trozos

— 3 dientes de ajo

— 15-20 hebras de azafrán

— 1 calabacín grande

— 2 cebollas

— 1 cucharada grande de pimentón de la Vera

— 1/2 copa de vino blanco

— Aceite de oliva virgen extra

 

Bacalao confitado

Este es un homenaje al balón que rebotaba en el palo y no entraba en la portería, al top-spin que nunca salía cuando la pelotita de ping-pong chocaba con la superficie de la pala y a los segundos de más que aparecían en el cronómetro después de correr cien metros. Este es un homenaje al disco que escuché en un pub hace cuatro años y que no conseguiré encontrar en mi vida, a la canción de Frusciante imposible de tocar en la guitarra por el cambio de F (fa) a B (si) y al grupo legendario e irrepetible que se fugó de Spotify sin decir esta boca es mía. Este es un homenaje a las gordas de papas con queso del desayuno en el puesto de Guadalupe, a la ternera con cebolla de mi tía Vero —ya llegaremos a este punto más adelante—, al cacio e peppe de la Osteria Romana di Simmi y al pollo con manzanas de reineta de mi madre. Este es un homenaje a la chica que me gustaba cuando tenía once o doce años y que me respondió «sí, pero no» cuando le pedí salir, a la puñetera trigonometría y al cuaderno en el que tenía que manifestar mi —¿puedo descojonarme YA?— talento artístico para aprobar Plástica en tercero de secundaria. Este es un homenaje, como dice Alex Turner, a esos juegos en los que sabes que vas a perder pero a los que juegas por si acaso. Este es un homenaje, en resumen, a la frustración, al quiero y no puedo, a las decepciones y a las derrotas. Ya se sabe qué pasa con estas experiencias, conviene recordarlas acompañándolas de un sabor agradable para hacer menos duro el trago.

P. D. He sacado la técnica de Webos Fritos. Por cierto, es recomendable tener un termómetro de cocina para preparar esta receta, ya que hay que mantener la temperatura de 80 ºC constante.

1 – Calentamos 2 dedos de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-bajo hasta que alcance los 90 ºC.

2 – En una sartén, calentamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y rehogamos a fuego medio el calabacín, cortado en cubos, y la cebolla, picada, durante 15 minutos. Salpimentamos.

3 – Introducimos los tres pedazos de bacalao y esperamos hasta que la temperatura pare de bajar. Si es inferior a 80 ºC, subimos el calor hasta que los alcance y entonces bajamos a medio-bajo. Si es 80 ºC, no tocamos el calor.

4 – Agregamos el pimentón a la sartén en la que estamos rehogando el calabacín y la cebolla, removemos y mojamos con el vino blanco.

5 – Tras 10 minutos, le damos la vuelta a los 3 trozos de bacalao y añadimos las hebras de azafrán partidas.

6 – Servimos el calabacín y la cebolla rehogados en tres platos. Apagamos el calor. escurrimos bien el aceite de los trozos de bacalao y los colocamos encima de las verduras. Reservamos el aceite de confitar sin los ajos ni el azafrán para otras preparaciones, como ensaladas o guisos.

Últimos comentarios

  • No hay tweets

Contactar

Top