Cooking D.I.Y.
20 de abril de 2012

Ingredientes

3 pimientos rojos
Aceite de oliva
Sal

Incluye

Cooking abroad, Vegetariano, Verduras,

Música

Strange Brew - Cream


Asar pimientos, hora de hacerlo en casa

Tras varios años de estar gorroneando de los pimientos de mi madre y tirando de los que venden ya asados en el supermercado, llegué a la conclusión de que tenía que ponerme las pilas y aprender a hacerlos. Además, aproveché la ocasión para asar unos ajos, lo cual nunca va mal porque así los podemos usar luego como queramos. En mi caso, en una ensalada, pero ya llegaremos a eso con más calma. Soy muy aficionado a los pimientos asados. Se pueden comer de mil maneras diferentes y sabes que siempre estarán riquísimos (hay que ser muy bárbaro para conjuntar mal unos pimientos asados).

1 – Precalentamos el horno a 200º. Mientras tanto, lavamos bien los pimientos, los colocamos en una bandeja o recipiente aptos, añadimos un chorrito de aceite de oliva y un pellizco de sal gorda. Si vais a asar ajos, este es el momento de añadirlos. No hay ni que pelarlos, basta con echarlos con los pimientos. Metemos el recipiente en el horno y bajamos la temperatura a 190º.

2 – Pasados 15 minutos, le damos la vuelta a los pimientos, para que se vayan haciendo bien por todos los lados. Pasados 15 minutos, volvemos a comprobar los pimientos y les damos la vuelta de nuevo. Lo dejamos otros 15 minutos y comprobamos si ya están hechos (la carne tiene que estar blanda). Retiramos el recipiente del horno y lo cubrimos con papel albal mientras se los pimientos se enfrían. Así conseguimos recuperar que todo el líquido que evaporan, que es delicioso.

3 – Cuando se hayan enfriado, ya podemos pelarlos. Basta con tirar de la piel, que se habrá despegado de la pulpa, y reservar esta última. Eso es to… eso es to… ¡eso es todo, amigos!

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