Cooking D.I.Y.
09 de julio de 2014

Ingredientes

(Para 2):

— 600 g de alitas de pollo cortadas

— Cebollino

 

Para la marinada:

— 3 cucharadas grandes de ketchup

— 5 cucharadas grandes de salsa de soja (3 de una dulzona y 2 de una un pelín salada)

— 1/2 cucharada grande de Sriracha Extra Hot (o una salsa picante parecida)

— 1/4 cucharada grande de aceite de sésamo

— 1 cucharada grande de salsa Worcestershire

— 1/2 cucharada grande de vinagre (en mi caso, de arroz)

 

Alitas de pollo al horno

Nos gusta comer con las manos.

Nos gusta llenarnos de grasa mientras cogemos otra pieza. Nos gusta girarla hasta dar con el punto que sea más fácil de morder, es decir, aquel en el que hay más carne y menos hueso. Nos gusta clavar los dientes de forma salvaje y dejar que los jugos nos pongan perdidos, camiseta y piel por igual. Nos gusta chuparnos los dedos, por supuesto, al igual que nos gusta chupar los huesos que hemos amontonado hasta formar una especie de monumento que no es más que un homenaje a nuestro apetito voraz. Nos gusta mojar pan en la salsa improvisada que se forma en el plato. Nos gusta, en definitiva, volver a sentirnos animales, aunque sea solo durante unos pocos minutos.

1 – Mezclamos todos los ingredientes de la marinada y la usamos para macerar las alitas de pollo durante un mínimo de una hora en la nevera.

2 – Calentamos el horno a 200 ºC.

3 – Sacamos las alitas de la marinada y las colocamos con la piel hacia abajo en una bandeja apta para el horno.

4 – Metemos la bandeja en el horno y la sacamos a los 10 minutos para darle la vuelta a las alitas. La metemos de nuevo en el horno y la dejamos 5 minutos más. Entonces, subimos la temperatura al máximo, encendemos el grill y las dejamos 5 minutos más o hasta que estén doradas.

5 – Sacamos las alitas del horno, las servimos en un plato y espolvoreamos por encima un poco de cebollino recién cortado.

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