Cooking D.I.Y.
05 de octubre de 2012

Ingredientes

(Para 2):
— 2 patatas medianas
— 1 lata de melva en aceite
— 1 lata de mejillones en escabeche
— 2 pepinillos en vinagre grandes
— Sal y pimienta
— Vinagre

— Aceite de oliva virgen extra

 

Incluye

Pescados y Mariscos, Primeros, Verduras,

Música

Trouble Town - Jake Bugg


Aliño de patatas y mejillones

Hará unas dos o tres semanas, antes de que mandara mi antiguo horario de clases a freír espárragos, era un joven iluso, inocente, novato e inexperto que creía que tenía que comer en la universidad al menos una vez a la semana. A día de hoy, sigo siendo iluso, inocente, novato e inexperto, pero al menos he conseguido cambiar algunas asignaturas por otras y no tengo que pensar en qué cocinar para llevarme en un tupper (no más tuppers de mamá, más tuppers propios) que me venga bien, es decir, que no tenga demasiado líquido para evitar rebosamientos incómodos, que sea nutritivo y que no se vaya a estropear por la falta de refrigeración. En esa encrucijada (crossroads, que dicen los ingleses, carrefour, que dicen los franceses) me encontraba cuando me dio por irme a lo más sencillo, lo que tenía más a mano y, sobre todo, lo que suponía un menor quebradero de cabeza: aliño de patatas. Este tipo de ensaladas, sencillamente, me apasiona. La patata recoge todos los sabores, especialmente si se deja reposar unas cuantas horas. Como no me gusta repetir preparaciones, se me ocurrió que la lata de mejillones en vinagre que había en mi cajón y que los pepinillos en vinagre king size de la nevera me ayudarían a darle un toque diferente a mi aliñito, más que nada para evitar añadirle solamente melva/atún y cebolla, como se suele hacer en los bares sevillanos (que, por otro lado, es una preparación deliciosa).

1 – Ponemos a calentar una olla con agua. Cuando rompa a hervir, añadimos sal, unos granos de pimienta y unos tallos de perejil fresco. Incorporamos las patatas y bajamos el fuego para que el hervor no sea demasiado violento (así se evita que se rompan).

2 – Pasados 20 minutos, las pinchamos con un cuchillo. Si este se clava sin problemas, las escurrimos. De no ser así, las dejamos unos minutos más y seguimos probando con el cuchillo.

3 – Una vez escurridas, las devolvemos a la olla, que taparemos, y las dejamos reposar alrededor de media hora. Después, las pelamos, las cortamos en cuartos y, a su vez, cortamos cada cuarto en 4 o 5 trozos.

4 – Abrimos las latas y escurrimos el aceite de la melva. Sin embargo, reservamos un par de cucharadas del escabeche de los mejillones.

5 – Cortamos los pepinillos por la mitad y, después, cortamos cada mitad en rodajas.

6 – Juntamos todos los ingredientes, los aliñamos con sal, pimienta, el escabeche y unos golpes de aceite de oliva virgen extra y vinagre. Removemos bien, probamos y corregimos si es necesario. Después, dejamos enfriar en la nevera.

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